La integridad y las fronteras del castellano en internet

Aunque el título de este post pueda sonar bastante ambicioso, el resultado no lo será. En realidad sólo haré algunas anotaciones al respecto como para reunir información y no olvidar(me) algunas ideas.

Primero algunos  hechos: el castellano, o español, es actualmente la segunda lengua más hablada en el mundo, con unos 495 millones de hispanohablantes. En internet el castellano está en el tercer lugar de idiomas más utilizados, y en la red de Twitter es el segundo idioma más usado.

El castellano es la lengua oficial y más importante por la cantidad de personas que lo hablan, para 21 países (19 de América, más España y Guinea Ecuatorial) y se habla bastante en otros países como es el caso de los EE.UU.

Sin embargo los “castellanos” hablados en los distintos países pueden divergir mucho o poco dependiendo del grado de influencia que tengan de parte de otro idioma, o incluso de su aislamiento (conservando arcaísmos).

Una de las principales amenazas, según algunos, a la integridad del idioma castellano son los anglicismos, como antes lo fueron los galicismos. Y los anglicismos en tiempos modernos se difunden por la televisión y por internet. Obviamente no se trata de que la supervivencia de la lengua que usamos esté amenazada, como si lo están muchos otros idiomas, pero algunos puristas suelen escandalizarse con el préstamo a veces perpetuo de palabras del inglés.

En ocasiones la RAE acepta las palabras tal cual y uno que es informático y siempre ha tenido problemas para explicar ciertas cosas en castellano, queda con la conciencia más tranquila, pero otras las palabras propuestas por el órgano normativo de la lengua caen en lo risible, como bluyín para ese pantalón que todos usamos, o güisqui para esa bebida espirituosa. Y supongo que fonética y ortográficamente son una buena solución, pero vamos, ¿quien las utiliza?

Y es que a veces se olvida que el idioma es algo vivo y en evolución constante. Y por mucho que la academia pueda reglamentar algo si el pueblo no lo quiere usar no hay nada que hacer.

Hasta hace unos años, antes de internet y la televisión, no eran tantas las oportunidades que tenía el mortal común de oir formas de hablar ajenas a su entorno. De la misma forma los viajes eran una cosa cara y no tan popular. Así pues la mayoría de personas no salía casi nunca de su  pueblo o región. Ha sido entonces en un contexto de aislamiento geográfico y cultural como se dio origen a las distintas variedades regionales del castellano que mencionaba antes.

No es que un mexicano no pueda entenderse con un argentino, claro que pueden, más allá de modismos locales, giros idiomáticos regionales,  dejos o entonaciones diversas, hay un castellano básico que todos entendemos, lo que a veces se llama castellano neutro, que no debe confundirse con el castellano estándar. Sin embargo hay que reconocer que de no ser por la labor de la Real Academia Española y la formación de academias homólogas en los países de América la divergencia idiomática en nuestros países sería mayor, a pesar de en su momento haber sido muestra de cierto colonialismo cultural.

Lo contemporáneo: radio, discos, películas, televisión, contribuyó a aproximar las variedades idiomáticas, a favor de los países con fuerte producción en esos rubros y en detrimento de los que no, caso de México y Argentino para lo primero. Sin embargo esto trajo algunas consecuencias inesperadas, como tener a casi todos los niños de una generación a nivel hemisférico hablando modismos mejicanos por ver “El Chavo del ocho“, lo que algunos califican como una forma de imperialismo cultural.

Con la modernidad y procesos globalizantes en marcha, esta tendencia a desaparecer fronteras regionales para el castellano se ha acentuado, e internet tiene un papel importante aquí. Aunque, nuevamente, no todo es positivo, si lo duda basta con darle una mirada a la polémica que desatan cosas como el lenguaje SMS, que es la costumbre (y necesidad) de eliminar letras, contraer palabras y otros para poder comunicar lo que se desea en un número limitado de caracteres.

Las cosas llegan a tal extremo que a veces se habla de internet como una amenaza a la integridad del castellano, aduciendo que incita al uso de anglicismos y contribuye al empobrecimiento del lenguaje sirviendo como vía de propagación de errores de escritura, minimizando así la importancia de la ortografía e incluso de la gramática.

Pero quizás esto no es del todo cierto, el idioma evoluciona e internet es el campo donde esto se ve potenciado. Es probable que esta evolución no guste a todos, pero es el futuro, el cual llegará independientemente de nuestras preferencias y también de la opinión “oficial”. De hecho, es por internet que la academia se ha visto obligada a reaccionar mucho más rapido que antes a los cambios en el idioma.

Personalmente en este tema veo a internet como una poderosa herramienta de igualización y normalización del lenguaje. A pesar de la gran brecha digital que existe en nuestro rincón del mundo, la gente usa cada vez más internet, sea por conexiones públicas, caseras o vía celulares. Y nuestros círculos se amplían exponiéndonos a las diversas formas de hablar el castellano. Con los años este proceso terminará, creo, por desaparecer o al menos minimizar estas diferencias, y popularizará otras, mutándolas de ser diferencias a ser la norma.

Así pues el riesgo de que el castellano se fragmente en diferentes idiomas, como sucedió con el Latín luego de la desaparición del Imperio Romano, dando origen a las lenguas romance una de las cuales es el castellano, está cada vez más lejos, entre otras cosas gracias a internet, que como se explica en párrafo anterior está contribuyendo a preservar su homogeneidad, desapareciendo las fronteras geográficas y culturales entre todos los países donde se habla.

Este post participa de: Future Challenges Blog Carnival: Does the Internet Create a New Supranational, Borderless Culture?

Publicado el 01-09-2013 - Etiquetas: , , , []


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Comentarios a este artículo

  1. Guadalupe P. Ryan dijo:

    que yo sepa no existeun idioma “navarro-aragones”, eso eran dialectos del español que se formaron en Navarra y Aragon. Repito: estos dialectos se formaron en los 4 paises del Alto Ebro: Euskadi, Navarra, Castilla y Aragon. El nombre completo del “español”, si lo desean seria vasconavarroaragonescastellano; no hay que reducirlo solo a castellano, igual que lopodemos reducir a´ sólo “navarro”.

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