Las elecciones peruanas 2011 en Medellín, Colombia

Como dije en un tuit: “Día de elecciones y primera vez que no votaré ni ayudaré a otros a votar… no puedo con la nostalgia, iré a mirar a los paisanos votar.” Y eso fue lo que hice. No parecía fácil lograrlo en una ciudad que no conozco mucho, cuyo sistema de nomenclatura de calles me parece complicado y que además en la zona donde supuestamente quedaba el local de votación las calles suelen tener curvas y curvas y más curvas dado que está lleno de lomas, tal como es El Poblado. Pero tuve la suerte de contar con un amigo que se ofreció a llevarme en su carro y a una amiga que sirvió de guía.

Así que cerca de la una de la tarde, sin mayores contratiempos estábamos viendo una bandera peruana y acercándonos al local de votación, una especie de cuarto lateral en el primer piso del edificio que alberga al consulado honorario del Perú en Medellín. En los pocos minutos que estuvimos por ahí no vimos aglomeramientos de gente ni nada por el estilo, claro que dos mesas de votación ya instaladas y operativas tampoco son para generar gran congestión.

Dado que los miembros de mesa estaban desocupados me puse a charlar con algunos de ellos para saber como se desenvolvían las cosas. Hasta el momento, según ellos todo estaba normal y tranquilo, tal como solía ser siempre. Vi un grupo de señoras que estaban por ahí cerca que supuse eran personeras.Y un contínuo pero lento flujo de votantes. Me pareció curioso presenciar que un sacerdote católico llegara a realizar su voto justo en ese rato.

Cuando ya me iba se me ocurrió preguntarle a uno de los miembros de mesa por algún restaurante peruano cerca. Me dijo que conocía varios pero que el mejor y más cómodo no atendía los domingos. “Es más -añadió- vinieron a dejar su propaganda, pero tuvimos que retirarla del local por las disposiciones de la ONPE.” Eso me pareció extraño y al preguntarle el motivo  le pidió a las señoras que mencioné que me dieran uno de los volantes decomisados. Lo pueden ver acá:

Restaurante Fujimori

Restaurante Fujimori

No pude reprimir la risa, ni la exclamación de “Saquen eso de la mesa de votación” (Sí, mi personalidad ONPE regresó a mi por unos segundos). Pregunté si podía quedarme con el volante y me dijeron que sí. Me despedí y dejé el lugar. Obviamente lo tuiteé de inmediato, mientras seguía riéndome de la pendejada. Ahora mi dilema es otro ¿seré capaz de pisar el local de ese restaurante? ok, ya extraño la comida peruana, pero creo que me aguanto hasta regresar a Lima.

Publicado el 10-04-2011 - Etiquetas: , , , , , []


Compartir

Enlaces a este artículo

Comentarios a este artículo

  1. Gabriela dijo:

    Después de lo que yo pasé el domingo, te puedo asegurar que dos mesas SI pueden generar gran congestión. ENORME congestión. Como para demorarte más de una hora y media en una cola en la que se entrecruzaban electores de dos mesas.
    Una pesadilla. Casi un augurio de lo que serán estos dos meses que nos esperan.

Comenta!